Es Que No Me Gusta Quedarme Callada
Cuando me conformo con expresar las cosas y se aburren de escucharme hablar
jueves, enero 27, 2011
Donde sea que estén
jueves, septiembre 02, 2010
Para vos
Quiero escribir-te y es frustrante. Te llevas mis palabras.
lunes, marzo 29, 2010
Me voy a caiquear, ¿ya?
sábado, febrero 27, 2010
Cambios

sábado, febrero 13, 2010
Como que en verano recuerdo que...
Hmmm... ¿Me pensará maga o jardinera a tiempo completo?
viernes, enero 29, 2010
Verte Libre
Tranquila nomás, mujer... un día de estos descorcho una botella, te invito a navegar en una copa de vino, nos perdemos relatando viejas historias. Ya pues, morenita, mejor demos el salto.
viernes, enero 22, 2010
Deep Inside
sábado, enero 09, 2010
Botoncito doesn't really care
jueves, enero 07, 2010
Hey, you... I'm back
domingo, diciembre 20, 2009
Algo más

Lo digo con ganas, sin pena. Total. No va a leer. No van a leer.
Botoncito está celosa. Celosa como nunca antes. Celosa ¿Por qué? porque en un rompecabezas todas las piezas encajan, todas y ella no es parte.
Confieso, me gustó. Confieso, me ayudó. Confieso, quiero más.
Desde sentir un ritmo diferente al mío, al suyo, al del resto... hasta seguir el impulso del momento.
Al parecer siento más de la cuenta y por muchos simultáneamente. Al principio parecía cuestión de un rato, pero las coincidencias con las nuevas situaciones me hacen pensar que está dentro de mi naturaleza.
A veces me pregunto si vale la pena pensar tanto las cosas. Dejarse llevar está de moda. También entré a esa onda. Uff, gracias a eso mi anterior verano fue bastante agitado, pero ahora por santa y puritana dije que no a muchos impulsos... ¿habrá valido la pena?
De nuevo me encuentro preguntándome sin descanso qué hubiera pasado si... la clásica de Botoncito. Enero me mantuvo con la duda durante mucho tiempo... hice de todo por conseguir una respuesta, y al final me resigné.
Los ánimos calman y me es más fácil aceptar la realidad. Vuelvo a mi centro, respiro profundo.
Empiezo a dudar de él. Empiezo a dudar de mí. No pasa nada loooco, todo suave. Las cosas siguen como antes, las cosas seguirán como antes.
Me conformo con decir algún día... y sí pues, algún día será.
Me alegro por él.
sábado, diciembre 19, 2009
martes, diciembre 08, 2009
Sólo Por Ser Hoy

You were there for summer dreaming
And you gave me what I need
And I hope you find your freedom
For eternity...
Como ya se habrán podido dar cuenta por el nombre del blog, a Botoncito no le gusta quedarse callada. Esto muchas veces le permitió conocer gente maravillosa, pero a la vez tuvo que enfrentar situaciones que no fueron del todo bien recibidas.
Pero bueno, para qué hablar sobre esas situaciones... ni caen bien, ni tengo ganas. Me quiero avocar a esa gente maravillosa. Gente = pluralidad de personas. Mejor nos vamos de lo general a lo específico. Una persona.
Para ustedes, Enero. ¿Por qué Enero? porque es el mes que más me gusta. Por la canción de Shakira. Porque a comienzos del año renuevo mi esperanza.
Enero me llegó como las lluvias recientes de verano, sin previo aviso y cuando estaba más desabrigada. Como era de esperarse, me provocó tremendo resfrío, pero en su momento me refrescó como nada en el mundo lo había hecho.
Enero es de esas personas que encontré por casualidad.
Enero hizo que en algún momento de mi corta vida me pregunte si todo fue casualidad o trabajo minucioso del destino.
Enero no tiene mucho equilibrio emocional. Mi mamá siempre me decía que me aleje de ese tipo de personas, pero como todo botoncito caprichoso, no hice caso.
Para mí, Enero no es lo que Enero es. Enero un día es sol, otro luna; un día es cielo, otro tierra.
Enero logró sacarme lágrimas de donde no tenía. Me dejó dormida cuando no sentía sueño.
Enero me inspiró a creer que las palabras y los besos le llegaban con el viento.
Enero llevó mi admiración y mi locura a otro nivel.
Enero me mal acostumbró a escuchar una voz para sentirme en paz.
Con Enero aprendí a no callar.
Con Enero revisé lo que había debajo del sofá y recogí lo que se había caído por ahí.
Con Enero comprendí lo lejos que se puede llegar sin intentar avanzar.
Con Enero me demostré y demostré al mundo que mi inteligencia emocional se codeaba lado a lado con la suya.
Con Enero pinté el calendario de colores.
Con Enero comprobé que tiendo a idealizar a las personas que admiro.
Para Enero añadí a todas mis ocurrencias un poquito de nuez y chocolate. Quería que le supieran mejor.
Para Enero acepté hacer de payaso, trapecista, malabarista, contorsionista y de todo un poco. Total, quería que se sintiese mejor.
En fin, algún día les cuento bien sobre Enero.
Hoy por hoy... un fuerte abrazo.
And you are a friend indeed
And I know you'll find your freedom
Eventually
For eternity
For eternity...
lunes, diciembre 07, 2009
Cuando Botoncito era una Pelota 7/07

Casi indescriptible fue el primer rebote -acompañado de mucha presión, estruendo e intensas vibraciones- condujo a la pelota a una rajadura en el camino. No hubo ningún problema para salir de la misma a pesar de su pequeño tamaño; la fuerza del lanzamiento y la magnitud del rebote la devolvieron a la superficie.
Debido a la posición de la calle, la pelota continuó rodando; todo seguía tranquilo hasta que poco a poco fue perdiendo velocidad y llegó al final del bordillo.
Los autos pasaban - ¿qué se podía hacer?- no se iban a detener.
La velocidad de la pelota disminuía, mientras que la de los autos se incrementaba; era algo incierto, en cualquier momento podría ser pisada por uno de ellos, como también podría lograr pasar tan terrible aplastamiento. Inesperadamente sintió que se elevaba, con cierto alivio pero a la vez desconcierto, descubrió que un niño la había levantado. No era el mismo niño al que una vez perteneció, estaba claro.
El sentirse de algún modo protegida le brindaba tranquilidad, pero le costaba mucho el sentir que ya no podía moverse, el sentir que alguien se aferraba tanto a ella que ya no contaba con su libertad.
No tardó mucho tiempo en volver a caer. Al parecer, no había resultado ser lo que el niño quería.
Otra vez se encontraba rodando por la calle, otra vez iba a mucha velocidad sin lograr ver nada, nada que la ataje, nada que la detenga.
De pronto un pinchazo ligero fue intérprete de su, luego venidera, sensación: sentir que parte de ella se iba. No hubo mucho cambio en ella, la forma parecía igual; no obstante, la velocidad iba disminuyendo como había sucedido antes. Esta vez, la conduciría a un lugar ¿menos peligroso?, resultaba algo dudoso. En fin, en algún momento algo la iba a detener.
La lentitud se tornó algo provechosa, la pelota al fin podía ver lo que había a su alrededor, las casas, los letreros, las personas, las baldosas.
De repente llegó a un lugar estrecho, casi imposible de pasar, pero el pinchazo que había recibido la había ayudado; el pasar por ahí resultó ser nada complicado. La velocidad se reducía más y más, y se acercaba ahora al final de aquel pasaje; sólo una baranda marcaba el límite entre su cuerpo y el vacío.
Inesperadamente, sin evitar el enfrentarse al riesgo de caer desde lo alto, se detuvo. La pelota se había vuelto más pesada por el poco aire que llevaba.
Lo que en algún momento podría haber sido perjudicial, ahora era lo que la había salvado.
sábado, diciembre 05, 2009
Mi Marco Polo (Primera Parte)
Botoncito va a escribir al free style porque sinceramente se caga si alguien lee.miércoles, noviembre 25, 2009
A Veces Pasa
El final, final, final... ¿el final?
Una vez más, un intento más por seguir aquí.
Ya imagino lo que viene después, y atormenta pensar en su futuro... llamarlo futuro, ¿habrá un futuro?
¡Qué fastidio! como un gusano que se pasea por la manzana... esa náusea ante la verdad, esencia tóxica.
Aceptar que por algo existen reglas en un juego... ni para pensar que alguien ganó o perdió, si lo que en realidad pasaba era que cada uno se hacía partícipe de su propio juego.
Asumir... asumir... asumir...
Rescatar la nueva visión obtenida, gracias.
Y el amor... (risas) ¡Quién cuernos entenderá al amor! Pero calma, serenidad, por favor, que siempre lo llevo conmigo, el primero en consolarme, el primero en saber lo que pienso, el primero en sentir lo que siento.
Pensamientos surgen, sentimientos se intensifican... y lo cierto es que no por él... sino con él.
No hay porqué desesperarse, no hay día que no llegue, el tiempo nunca se detiene.
Todo comienza con la emoción de tener frente a uno algo/alguien novedoso: el despertar de la curiosidad, curiosidad por ver qué hay más allá. Como comprarse un libro con un título que te llamó la atención, llegar a la casa, buscar el lugar más cómodo para empezar a leerlo... un sofá, una cama... luego abrir el libro y dejarte seducir por el prólogo: las primeras líneas las lees con calma, pero un impulso hace que tus ojos pasen como las moscas por la miel, y es que lo único que quieres es llegar al primer capítulo y ver si tendrás luego el interés y la voluntad de leer los próximos.
La primera probada te induce a tomar un bocado más, siempre y cuando la sensación quiera ser repetida... y así es como empiezas a deleitarte con cada detalle... a dejarte llevar hasta llegar al fin de la historia.
El siguiente escalón es intentar mantener a esa persona (creo que habíamos empezado hablando de libros, pero incluso desvariando llegamos al mismo punto), buscar que te dé a conocer parte de su ser y te permita descubrir lo que no se ve ni se dice.
Poco a poco van formando momentos... momentos a partir de los cuales decides "luchar", como si se tratara de ganadores y perdedores... ¿o es que es esa la realidad?
Te dedicas a leer entre líneas, analizas cada palabra dicha, cada movimiento hecho buscando algo más allá, una señal, quizás un presagio de lo que podría significar - para ti - felicidad.
Con el pasar de los días, tu lucha se transforma en motivo de tristeza, alegría, sentimientos contrariados; las fuerzas terminan en un suspiro, un lamento.
Las derrotas se van acumulando y el viaje al pasado -a esos momentos previos a tomar una decisión- se convierte en parte de tu rutina. Ver qué hiciste bien, qué hiciste mal... qué podrías haber hecho mejor.
Te encuentras en un periodo de insatisfacción, disconformidad, en algún punto... de decepción, creyendo que te dedicaste a luchar por causas perdidas, repitiéndote segundo a segundo que eso pasa por ser ilusos.
Después del invierno llega la primavera, así como el frío se va, llega el calor.
Otra vez las flores, otra vez la paz.
Tu historia sigue su curso... y cada día te levantas con la esperanza de dejar todo atrás. Ese anhelo por sentir que el dolor ya pasó, que la lluvia cesó.



